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viernes, 28 de diciembre de 2012

Capítulo 4







(Rin, Rin, Rin), Por fin creía que la clase no terminaba nunca, antes de salir le dejé el boli encima de su mesa, pero de repente se da cuenta de que no sabe su nombre.
-Oye ahora que me doy cuenta, ¿Cómo te llamas?-. El sonreía traviesamente pero finalmente contestó.
-Arian , me llamo Arian-.
-Bonito nombre, pues gracias por el boli, Arian-. acabo de salir de la clase cuando una voz de chico que llama,me doy la vuelta y me encuentro con que es Arian.
-Espera, te acompaño a tu habitación-. Mis mejillas parecían arder en ese mismo instante, que vergüenza, y entonces recordé por un instante una frase que me dijo mi padre de pequeña: ''siempre que tu sonríes me haces la persona mas feliz del mundo porque no soporto ver en ese rostro una mueca triste o algo que se le asemeje , eres tan importante para mi y aunque yo no lo sea solo quiero verte brillar, he aprendido que cada persona en este planeta es como una estrella que brilla por eso quiero que tu seas la estrella mas brillante la que pueda sobresalir y ser hermosa por siempre..'' ¿por qué me ha venido esto? bueno da igual le quité importancia y le respondí.
-Pero, si a tu habitación supongo que estará al lado opuesto ¿no?-. Vi que se paró de golpe , se sonrojó un poquito , inevitablemente.
-N-no.. la he pedido al lado del tuyo, y soy tu nuevo compañero de al lado :$-. ¿¡¡¡Qué???!! no me lo puedo creer, lo que me faltaba... pero que le voy a hacer *suspiré*.
-Está bien vamos-. Sacó una media sonrisa y yo sentí que me derretía, intenté pensar en otra cosa pero no podía, seguía sintiendo su presencia a mi lado, y con cada paso nos rozamos más. Pero mi sueño perfecto  acabó terminando cuando una chica paso por nuestro lado, y a Arian se le iban a salir los ojos de las órbitas.
-Dicen que a veces un pequeño gesto de preocupación hacia el ser humano puede ser algo que haga muy feliz a alguien... ¿Sabes?-. Lo solté así de golpe, Arian volvió al mundo real, se quedó mirándome fijamente preguntándose que había hecho, pero yo sentía un fuerte dolor dentro de mí, y odio a la vez, no otra vez no pensaba yo , mientras me quedaba inmóvil cuando de mis ojos volvían a brotar lágrimas, lágrimas que creía olvidadas. Antes de que Arian me tocara para tranquilizarme o consolarme, fue cuando reaccioné, salí corriendo hacía el jardín, un jardín reluciente, parece que esta abierto al exterior, pero esta rodeado de vallas, para que no haya escapatoria.
Me senté en una roca rodeada de plantas, todavía lloraba,pero sentí una presencia detrás mía, creía que era Arian así que no me giré, pero de repente habla, es.. es.. un chico... ¿que hace aquí?

Continuará

Capítulo 3










Es un chico alto, delgado un poco musculoso, sus ojos son azules ,su pelo es negro, se me ha quedado mirando fijamente deslumbrado, por un momento mi corazón estaba latiendo más rápido de lo que debe, pero me controlé y conseguí que fuese a su ritmo, el mientras tanto seguía ahí mirándome perplejo, así que decidí yo dar el primer paso.
- Lo-lo siento-.Me salió la voz temblorosa no se que me pasaba.
-Si, tienes que mirar por donde vas...-. Oí su voz y era perfecta, pero que digo, moví rápidamente la cabeza , me acaba de decir que tengo la culpa, quién se a creído este..,aún con mi torpeza de la mañana me conseguí levantar sin consentir su roce con  mi piel. Estaba dispuesta a seguir mi camino pero algo me agarró del brazo echándome hacia atrás, pero que..
- Deberías agradecerme que te he recogido-.
-Gracias-. Conteste  malhumorada, pero no me soltaba.
-No me refiero a eso-. Me guiñó el ojo. Me puse roja al instante y bruscamente hice que me soltara.
-No me vuelvas a dirigir la palabra-. Me fui precipitadamente antes de que él pudiese contestar, no quería seguir hablándole, me miré el brazo, como suponía tengo un hematoma, suavemente me lo toco, un sentimiento de añoranza recorre mi cuerpo y rápidamente dejo de tocarlo. De repente alguien me llama desde lo lejos, alguien conocido, pude verla era Isabella corriendo como si fuese un examen de física y se dirigía a mí.
-¿Qué haces?¿A que vienen esas prisas?-. Casi no puede respirar coge aire y rápidamente me suelta de golpe.
-Que se rumorea que el chico nuevo se ha encontrado contigo por los pasillos y que habéis tenido una rara pelea-. No me lo puedo creer , me he quedado inmóvil , mi mundo se ha parado , ¿quién se ha enterado de aquello? ¿Quién lo ha ido contando?.
-¿Quién lo va divulgando?-.
-Él mismo-. Mi cuerpo no responde, ¿he oído lo que creo haber oído? , imposible ¿porque lo ha hecho? ¿que saca con esto?, lo habré oído  mal .
-¿Quién has dicho?-.
-Él mismo, he dicho que él mismo-. Se me ha quitado el hambre por completo, mis ojos me escuecen como si me hubiesen echado alcohol, mis lágrimas empezarán a brotar de mis ojos y no quiero que la gente me vea.
-No quiero desayunar.- Aguantando las lágrimas por completo, iba a hacer un mar en cuestión de segundos pero tengo que parecer normal.
-Vale, te veré en clase-. Me fui a paso ligero sentía que me moría por dentro , no se por qué.
Por fin, he llegado, me e tirado a la cama y me he puesto a llorar, creo que han pasado unas cuantas horas, he faltado a clase pero me da igual, no puedo con mi alma, me levanto poco a poco de mi cama, voy hacia el espejo del baño y allí estaba yo, que estoy haciendo conmigo, me pregunto cada vez más fuerte en mi mente, las lágrimas dejaron de salir, mi cara empezaba a coger su color normal, solo falta el pelo, abro el cajón y saco de el un peine, lentamente y mechón a mechón me lo peino, al terminar no parecía que haya llorado, miro el reloj y me doy cuenta de que puedo llegar a la última hora de clase, me pongo mis zapatos y antes de salir me quedo embobada con las vistas, salgo de mi habitación corriendo. Ya esta, estoy aquí en frente de mi clase, entro de golpe , y como yo esperaba estaban todavía en descanso, me aproximo a mi sitio y me doy cuenta que en el otro pupitre se encuentra alguien,¿¡¡¡qué???!! ¿que hace el aquí  ,miro de reojo otros pupitres haber si alguno estaba vacío pero nada, me tocaba sentarme con él. Mientras estoy buscando el estuche en mi cartera me doy cuenta de que me lo he dejado y que no tengo con que escribir, y que mi única opción era pedirle a él, me dí bruscamente con la mano en la cabeza para que se me fuera esa idea de la cabeza. Él me miró, se rió, me giré para mirarle , me guiñó el ojo.
- Muy mal Almirian, dejándote el estuche en tu habitación-.Gira la cabeza de un lado al otro con gesto de negación.
-Eso a ti no te incumbe, no te voy a pedir nada-.miré al frente, pero antes de girarme sonrió.
-Toma anda, aquí tienes un boli azul, tranquila esta vez no te pediré nada a cambio-. giré la cabeza para mirarle, le veo sonriéndome, con un boli en la mano, me lo ofreció y lo cogí, lo examine,y le dije gracias, se rió y se puso a lo suyo, me ha tranquilizado que esta vez no ha pedido nada a cambio.
Continuará

Capítulo 2



-Isabella




                                                                                                                           -Yo
Unos 9 años después ya me he acostumbrado a vivir aquí, ahora mido 1,59 m, mi pelo es liso color oro y largo hasta la cintura, mis ojos miel como el mar, he cambiado bastante, me sigo hablando con Alberto, y me encuentro a Rodrigo por los pasillos. He hecho bastantes amigas, pero la mejor una chica que conocí cuando llegué aquí con 6 años y que la ocurrió lo mismo, se llama Isabella, es un poco mas bajita que yo, su pelo es liso como la seda y negro como el carbón, le llega un poco menos que la cintura, y tiene los ojos negros hermosos . Isabella y yo ya tenemos 15 años y también hay chicos en este extraño lugar y es imposible escapar de aquí, ya lo he comprobado. Isabella se ha enamorado de uno que se  llama Pablo, uno alto y delgado , no muy diferente a los demás, y está saliendo con él no desde hace mucho.
Yo no estoy enamorada y tampoco estoy como para interesarme por los chicos, solo quiero ver a mi padre, ya que no me queda ningún recuerdo, no tenía nada de él cuando llegué, pero me avisaron de que podía llamar a mi padre y así hice, iban a ir a recoger alguna foto o algo así, le dijeron que yo no volvería, me pongo muchas veces al teléfono, le cuento todo lo que pasa y me escucha atentamente y me dice que me quiero, pero cuando se acaba la conversación yo quiero volver a llamarle. Esta misma tarde me han avisado de que ha llegado una foto en la que salgo yo y mi padre cuando tenía 6 años, he mirado la foto me vienen muchos recuerdos, acaricio la cara de mi padre con ternura, se me llenan por un segundo los ojos de lágrimas, un frío aire entra por la ventana y una pequeña lágrima cae sobre el rostro de aquel joven hombre casi borroso en mis recuerdos, fácilmente se puede borrar de mis pensamientos aunque no quiera, voy hacia la ventana, una rebanada de aire me choca en las mejillas y me alborota el pelo, un escalofrío recorre todo mi cuerpo, casi me decido a quedarme allí mirando las vistas y que el viento alborote mi pelo, pasando las horas, pero prefiero dormir para mañana no parecer un zombi, de mi boca sale una pequeña sonrisa y cierro la ventana. Me empiezo a acostar sobre aquellas finas y delicadas sábanas de mi cama , como si de nubes se tratasen tan suaves y esponjosas, el sueño me alcanzó pronto y me he dejado llevar.
El sol asoma por mi ventana, me pongo suavemente mis zapatos y me dedico a vestirme con torpeza, la mañana es horrorosa cuando es temprano, me tiro sobre la cama y espero un milagro. Después de estar tirada en la cama no se cuantos minutos me decido a salir de la habitación. Todo el mundo ya se dirige hacia el comedor con una rapidez sobrehumana, sin más fui esquivando a la gente como pude para poder llegar a una estrecha cola para el desayuno, no pude esquivar a alguien, me choqué bruscamente contra ella, me caí con tal fuerza que me hice daño en la muñeca al parar. Unos fuertes brazos me recogían del suelo, increíble...

Continuará. 

Capítulo 1







Yo era muy feliz y muy amable,me llamó Almirian. Un día entraron de golpe en mi casa unas personas que me cogieron y me llevaron, mi padre los quiso parar, pero le echaron un extraño artilugio que le hizo desmayarse. Me llevaron a un extraño y oscuro lugar, me ataron en una silla y me amordazaron(yo estaba inconsciente).
Cuando me pude despertar me di cuenta de que no podía moverme y que ello no era mi casa, vi una sombra acercarse a mi habitación y me hice la dormida, se oían los pasos cada vez más fuerte y más cerca, se paran de repente y aparece otra, le dice algo y de van a otra parte,me quedo más tranquila. Pasaron unos días y pude ver a mis raptores,:
-Ya veo que te has dado cuenta de que no estas en tu habitación- Dijo con una risa entre medias, era el más alto y también parecía que no se cuidaba muy bien. Tragué saliva y tenía mucho miedo, no sabia que iba a pasar. El otro chico que estaba presente me miró y con voz suave  dijo:
-Tranquila, no te vamos ha hacer nada,solo que.. Está será tu nueva casa- sonrió con una débil sonrisa, un chico agradable y comprensivo, pero resultaba incómodo.
Sorprendida de que tendría que vivir allí desde entonces y que solo tenía 6 años, respondí:
-No, ¡Yo no me quedaré aquí, mi padre me va a encontrar y os arrepentiréis de lo que habéis hecho!
El chico que estaba a mi lado se mostraba decepcionado, pero aún así se presentaron:
-Hola Almirian, yo me llamo Alberto- dijo con mucha simpatía.
-Dejemos nos de chácharas, yo me llamo Rodrigo, pero no te entusiasmes, ahora vendremos a por ti a llevarte a tu habitación.
Alberto miró a Rodrigo con cara enfadada por ser desagradable, pero en un abrir y cerrar de ojos me encontré sola otra vez en aquel cuarto. Estuve horas llorando, de repente oí la puerta y me sequé las lágrimas. Era Alberto, caminó hacia mí y se agachó, luego se acercó y me susurró al oído:
-Es hora de que te lleve a tu cuarto, seguro que te gustará- Se alejó me miró y sonrió, le devolví la sonrisa.
-Si, vamos - respondí con voz ronca.
Alberto me agarró de la mano y nos dirigumos al cuarto nuevo, me sorprendí había gente por todas partes, no estaba sola,de todas las edades, me quedé exhausta. Seguimos caminando hasta estar en frente de una puerta, la abrí y vi la habitación, me encantó, pero.. ¿Dónde se encontraría mi padre? me preguntaba.

Continuará