Vistas de página en total

viernes, 28 de diciembre de 2012

Capítulo 3










Es un chico alto, delgado un poco musculoso, sus ojos son azules ,su pelo es negro, se me ha quedado mirando fijamente deslumbrado, por un momento mi corazón estaba latiendo más rápido de lo que debe, pero me controlé y conseguí que fuese a su ritmo, el mientras tanto seguía ahí mirándome perplejo, así que decidí yo dar el primer paso.
- Lo-lo siento-.Me salió la voz temblorosa no se que me pasaba.
-Si, tienes que mirar por donde vas...-. Oí su voz y era perfecta, pero que digo, moví rápidamente la cabeza , me acaba de decir que tengo la culpa, quién se a creído este..,aún con mi torpeza de la mañana me conseguí levantar sin consentir su roce con  mi piel. Estaba dispuesta a seguir mi camino pero algo me agarró del brazo echándome hacia atrás, pero que..
- Deberías agradecerme que te he recogido-.
-Gracias-. Conteste  malhumorada, pero no me soltaba.
-No me refiero a eso-. Me guiñó el ojo. Me puse roja al instante y bruscamente hice que me soltara.
-No me vuelvas a dirigir la palabra-. Me fui precipitadamente antes de que él pudiese contestar, no quería seguir hablándole, me miré el brazo, como suponía tengo un hematoma, suavemente me lo toco, un sentimiento de añoranza recorre mi cuerpo y rápidamente dejo de tocarlo. De repente alguien me llama desde lo lejos, alguien conocido, pude verla era Isabella corriendo como si fuese un examen de física y se dirigía a mí.
-¿Qué haces?¿A que vienen esas prisas?-. Casi no puede respirar coge aire y rápidamente me suelta de golpe.
-Que se rumorea que el chico nuevo se ha encontrado contigo por los pasillos y que habéis tenido una rara pelea-. No me lo puedo creer , me he quedado inmóvil , mi mundo se ha parado , ¿quién se ha enterado de aquello? ¿Quién lo ha ido contando?.
-¿Quién lo va divulgando?-.
-Él mismo-. Mi cuerpo no responde, ¿he oído lo que creo haber oído? , imposible ¿porque lo ha hecho? ¿que saca con esto?, lo habré oído  mal .
-¿Quién has dicho?-.
-Él mismo, he dicho que él mismo-. Se me ha quitado el hambre por completo, mis ojos me escuecen como si me hubiesen echado alcohol, mis lágrimas empezarán a brotar de mis ojos y no quiero que la gente me vea.
-No quiero desayunar.- Aguantando las lágrimas por completo, iba a hacer un mar en cuestión de segundos pero tengo que parecer normal.
-Vale, te veré en clase-. Me fui a paso ligero sentía que me moría por dentro , no se por qué.
Por fin, he llegado, me e tirado a la cama y me he puesto a llorar, creo que han pasado unas cuantas horas, he faltado a clase pero me da igual, no puedo con mi alma, me levanto poco a poco de mi cama, voy hacia el espejo del baño y allí estaba yo, que estoy haciendo conmigo, me pregunto cada vez más fuerte en mi mente, las lágrimas dejaron de salir, mi cara empezaba a coger su color normal, solo falta el pelo, abro el cajón y saco de el un peine, lentamente y mechón a mechón me lo peino, al terminar no parecía que haya llorado, miro el reloj y me doy cuenta de que puedo llegar a la última hora de clase, me pongo mis zapatos y antes de salir me quedo embobada con las vistas, salgo de mi habitación corriendo. Ya esta, estoy aquí en frente de mi clase, entro de golpe , y como yo esperaba estaban todavía en descanso, me aproximo a mi sitio y me doy cuenta que en el otro pupitre se encuentra alguien,¿¡¡¡qué???!! ¿que hace el aquí  ,miro de reojo otros pupitres haber si alguno estaba vacío pero nada, me tocaba sentarme con él. Mientras estoy buscando el estuche en mi cartera me doy cuenta de que me lo he dejado y que no tengo con que escribir, y que mi única opción era pedirle a él, me dí bruscamente con la mano en la cabeza para que se me fuera esa idea de la cabeza. Él me miró, se rió, me giré para mirarle , me guiñó el ojo.
- Muy mal Almirian, dejándote el estuche en tu habitación-.Gira la cabeza de un lado al otro con gesto de negación.
-Eso a ti no te incumbe, no te voy a pedir nada-.miré al frente, pero antes de girarme sonrió.
-Toma anda, aquí tienes un boli azul, tranquila esta vez no te pediré nada a cambio-. giré la cabeza para mirarle, le veo sonriéndome, con un boli en la mano, me lo ofreció y lo cogí, lo examine,y le dije gracias, se rió y se puso a lo suyo, me ha tranquilizado que esta vez no ha pedido nada a cambio.
Continuará

No hay comentarios:

Publicar un comentario