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viernes, 28 de diciembre de 2012

Capítulo 10




Estaba tan sumamente metida en mis pensamientos que Isabella me ha tenido que apartar en más de una situación para no chocarme.
Finalmente ilesas llegamos al comedor, naturalmente las últimas. En la fila del desayuno, me metí otra vez en mis pensamientos y de repente me choqué con alguien, me desperté de golpe se trataba de Jake.
-Jake... Tengo que hablar contigo sobre...-.Se fue sin que pudiera acabar la frase, me quede peor de lo que estaba, casi lloro cuando recordé de la escena de ayer..
No lo podía creer, no había hecho nada, no lo entiendo porque estaba así conmigo.
Isabella me cogió de los brazos me agitó y con eso me dijo.
-Despierta, se que te pasa algo con ese chico, pero si se ha enfadado por ninguna razón es porque no te merece-.
-Pero...-.(Yo)
-Pero nada, ahora vamos a comer-.
-Esta bien...-.(Yo)
Mi mirada parecía perdida, no encontraba la salida de aquella pesadilla, pero miraba el lado bueno, Isabella se volvía a relacionar conmigo. Nos sentamos en una mesa al lado de la ventana, y como no, mis ojos no se resistían a mirar por ella. Alguien llamaba a Isabella para especificar era un chico, me di la vuelta y allí estaba, Pablo, el novia de Isabella. Como si no  se hubiesen visto en años se abrazaron con ternura se besaron hasta quedarse sin respiración, la cogía de la cabeza para que Isabella no se quitara de ese largo y eterno beso, o por lo menos para mi se estaba haciendo eterno. Mi cabeza empezó a imaginarse que yo era la chica y quien me besaba era Jake, lo echaba mucho de menos, esos momentos que no fueron muchos ¡, pero me encantaron, pero por otra parte también echaba de menos a Arian, pero no tanto, el fue el culpable de todo. De mis ojos empezaron otra vez las lágrimas, me ardían cuando tenían contacto con mi piel. Sin que Isabella se diese cuenta de que lloraba, me levanté rápido me puse a su lado sin que me mirara la cara.
-uf.. No tengo mucha hambre, luego te veo-. Aunque mi voz temblaba y sonaba quebrada, ella no se dió cuenta.
-Vale.. Esta bien, pero no llores ehh-. Lo decía con una sonrisa en la boca lo intuía, me dirigía a mi habitación con mucha prisa, pero me choqué con alguien, lo que me faltaba...
-¿Almirian?,¿ eres tu?, o si eres tú, hace mucho que no te veía donde te has metido, porque..-. Se quedó sin palabras cuando me vio la cara, se trataba de Alberto.
-Si, soy yo, y sí hace mucho que no nos vemos, bueno me tengo que ir-. Saqué una sonrisa de amargura, me giré y cuando me dispuse a irme el me detuvo con el brazo, le miré y me soltó.
-No estoy me humor-. le solté yo, porque no quería tener que contar a nadie más lo que me ocurre.
Rápidamente lo perdí de vista por lo rápido que iba.



Continuará..

Capítulo 9










Mis lágrimas seguían brotando de mis ojos...
Estaba cerrada decidí abrirla, vino un aire repentino y me acordé del día en que lloré mucho, intenté borrar ese recuerdo, pero en estos momentos solo me venían recuerdos malos de toda mi vida y sentía más tristeza aún. Miré por la ventana un buen rato, después decidí que ya era hora de dormir, me sonaban las tripas me moría de hambre, pero ya no habría comida y tenía el pijama puesto.
Caminaba lenta, sin levantar los pies del suelo, mi tristeza ya no era solo psicológica, si no también física, mi forma de andar, ya me da igual cuidarme,.. etc.
levanté lentamente las sábanas, y me fui deslizando entre ellas, estuve horas despierta en la cama, llorando, pensaba que me deshidrataba del todo, hasta que por fin el sueño me pudo.
Ya no tengo clases así que me ahorro el ir a las clases.
Un rayo de luz entró por mi habitación dándome directamente en el ojo, me costó abrirlos de las lágrimas de ayer, parecía pegamento. Cuando por fin los abrí miré el reloj que tenía en la muñeca, ¡LAS 14:00! como no me de prisa no llego a la comida. Me levanté como una bala de la cama, fui a mi armario y me puse lo primero que encontré(una pantalón corto vaquero, una camiseta blanca de tirantes y unas manoletinas negras), me miré al espejo y ¡Dios! parezco un zombi, buenos mal que no hay nada que no puedo solucionar el agua, me eché el agua a la cara y fue recuperando el color normal, me peine rápido. Salí corriendo hacía el comedor, los pasillos cada vez me parecían que estaban más llenos cada día. Me choqué con alguien, me di cuenta de que era Isabella, hacía mucho que no la veía y la abracé fuerte, mis mejillas estaban siendo recorridas por mis lágrimas, He necesitado mucho el apoyo de mi Mejor Amiga. Cuando conseguí abrir los ojos vi a Jake, me miró y se fue, pero ahora mismo me importaba más Isabella, no la soltaba hasta que me dijo muy bajito.
-Me estas ahogando-.La solté la miré y sonreí como no lo había echo en estos días.
-Lo-lo siento, es que te he echado mucho de menos en todo este tiempo me has hecho falta, mucha falta-. De mis ojos seguían saliendo lágrimas sin parar, por que aunque estemos en silencio unos segundos significaba algo, ''El silencio es el grito más fuerte''.
-Tranquila, ya estoy aquí si quieres esta noche me quedo en tu habitación a dormir-. Isabella me intentaba tranquilizar me quitaba las lágrimas de mis mejillas- Vamos a comer, que al final nos quedamos sin nada-.
Cuando asentí y me di la vuelta estaba detrás Arian mirándome, me sentía incómoda. Pero hice como si no le veía. Nos dirigíamos al comedor Isabella y yo, ''Odio los cambios. No entiendo cómo puede estar todo bien y de repente sin motivo alguno, todo pasa a estar mal.'' pensaba...

Continuará...

Capítulo 8





Me levanté de golpe y le dije a Arian...
-Mira lo que has hecho, se ha enfadado conmigo por tú culpa-. Sentía rabia, mucha rabia, me había fastidiado mi cena con Jake. En los ojos de Arian había tristeza, pero ¿por que?, si me intentó besar eso quiere decir que me quiere, con ese pensamiento me derretía, pero si me quiere no entiendo porque me hace daño.
-Lo siento, no era mi intención-.(Arian)
-¿Qué no era tú intención?, pues eso es lo que has hecho, y ¿Cuál era tú intención-. (Yo)
Vi que tragó saliva entrecortadamente antes de responderme.
-Ya se que es eso lo que he hecho que te he jodido, pero mi intención era recuperarte, cada vez que te veo con él mi corazón recibe una puntada-.(Arian)
Mi expresión se calmaba, recuperaba la cordura y las lágrimas eran menos, le entendía pero mi pregunta es ¿Alguna vez me ha tenido?, a lo mejor era eso lo que creía. Me senté para no llamar la atención, y le susurré
-¿Alguna vez me has tenido?-. Se quedó perplejo sin respuesta, como si no se pudiera creer lo que le estaba diciendo, me levanté con suavidad, le deje una nota que escribí cuando le conocí, ponía:

Querido Diario:
He conocido a un chico, es elegante guapo, me gusta tal y como es, aunque lo conozca desde hace poco ME ENCANTA.
Sus ojos, su sonrisa, su todo.
Ojala se de cuenta de que existo.
Le quiero más que ayer pero menos que mañana♥.

Se quedó mirando la nota, preguntándose que ponía le sonreí con tristeza, me alejé sabía que me seguía con la mirada. Cuando ya estaba lejos y el no me veía pero yo a él si, cogió la  nota y la empezó a leer, le vi sonreír de pena, luego salió una pequeña lágrima que recorrió su rostro. Me alegró que la leyese y se diese cuenta de que el fallo lo cometió él.
Me giré lentamente con la chaqueta en el brazo colgando, con la cabeza siempre mirando al suelo para no parecer estúpida, porque seguían saliendo lágrimas de mis ojos, nunca había llorado tanto. Me preguntaba donde estaba Isabella, hacía una semana que no la veía, mi padre ¿Dónde y como se encontraba mi padre en este momento?. Abrí la puerta de mi cuarto lentamente, colgué la chaqueta en el armario, acaricié toda la ropa que allí había, vi el pijama que llevaba puesto cuando Jake me pidió ir con el a la graduación, ¿seguirá en pie la proposición?, en mi mente solo podía pensar en Jake y Arian, sobretodo en Jake se había estropeado todo. Me escogí un pijama que no era el de antes, me vestía lentamente. Fui lentamente hacía la ventana cuando ya estaba vestida, mis lágrimas seguían brotando de mis ojos...

Continuará...

Capítulo 7








me miró de arriba abajo y..
se empezó a reír, pero con cariño, me miré el pijama y eso es, llevaba un pijama infantil con sus dibujitos de niña y todo eso, me ruborice de una manera inimaginable.
-Muy.. Guapa con ese pijama-. dijo Jake con una risita entre medias.
-No te rías de mí, no sabía ni lo que me ponía-. contesté de broma
-No pasa nada, bueno ¿te vienes a cenar? casi es la hora-. Mierda me acordé de que todavía tenía que cenar, no podía ir así vestida, que vergüenza.
-Espera aquí un momento que me cambio, así no salgo-. y antes de cerrar la puerta para irme a cambiar me reí. Fui corriendo hacía mi armario, tenía que ponerme guapa, pero no tanto porque si no no le sorprendería a todo el mundo como iba a ir a la graduación, me estaba haciendo un coco mental. Alguien llamó a la puerta y con voz suave dijo que me diera prisa porque sino , no cenábamos, era Jake y como siempre tan impaciente y eso ya me alegró la noche.
Del armario saqué una camiseta de palabra de honor color blanca,  una chaqueta negra, y unos pantalones color azul. Mi pelo, ¿que podía hacer con mi pelo?, decidí hacerme un medio recogido, los ojos.. bueno los ojos ya destacaban por ellos mismo, no necesitan mi ayuda.
Abrí la puerta, pero ¿dónde estaba Jake? creía que se había ido y mi cara de decepción se vería desde un kilómetro, pero le vi corriendo por segunda vez en una noche, pero tenía algo en las manos, mi boca se abrió sin yo poder cerrarla, era un ramo de flores, sentía que me derretía por dentro como chocolate hirviendo. Me las dio, estaba rojo como un tomate, seguramente yo también. Sonreía de mejilla a mejilla, y dije.
-¿nos vamos?-.
-Claro-. contestó con seguridad.
Cuanto más nos adentrábamos en los pasillos del comedor, más gente había al igual que calor. Me estaba asando asique decidí quitarme la chaqueta.
Ya estábamos en el comedor, nos miramos estábamos sonriendo todo el rato .
-Coge mesa, yo ahora voy-. Me dijo con la voz, con su voz, que era cálida
-Vale, te espero allí, pero cógeme ami plato también ehh-. Dije con maldad pero con cariño
Su respuesta fue una sonrisa, nos dimos dos besos, y cada uno fue a buscar lo que necesitábamos para cenar. Encontré una mesa libre, que alivio, mientras coloco mi chaqueta detrás de mi asiento alguien se sienta en el otro, supongo que será Jake, pero para mi sorpresa se trataba de Arian.
-¿Que haces tú aquí?-. Respondí groseramente porque el me hizo daño tiempo atrás y ahora no voy a ser yo la amable.
-Esta libre el asiento, por cierto estas muy guapa-. Aunque estuviese enfadada me fundí con sus palabras, pero no no podía dejarme llevar, imposible.
-Pues no esta libre, esta ocupado-.
-Yo no veo a nadie-. Sonrió
-Pues ya me ves, largo-. Era Jake acababa de llegar y supongo que habría llegado antes y habría oído algo, le sonreí para darle la bienvenida, pero no me la devolvió , ¿que le pasaba?
-Ya le has oído Arian, esta ocupado, ya te lo he dicho-. Pero entonces Jake me miró
-Almirian, por qué le has dejado sentarse-. Dijo totalmente decepcionado, Jake
-Yo no le e dicho que se sentara, se ha sentado él y le e dicho que estaba ocupado-. Yo..
-Ya, y yo nací ayer, bueno aquí tienes tu plato, yo cumplí mi promesa, ya me sentaré con alguien que me guarde el sitio-. Me quedé con el plato , encima de la mesa, y sin que pudiera detenerle, se fue. De mis ojos salían lágrimas a borbotones y no paraban, sabía que cuando Jake se había ido Arian sonreía, pero ahora le miro, y cuando ve mis lágrimas se le fue completamente la sonrisa, miré con tristeza, mi corazón se rompía por 2 vez, dos y no más, me repetía continuamente en mi mente, me levanté de golpe y le dije a Arian....

Continuará...

Capítulo 6











De repente me agarró la cara..
me fue a besar, mi conciencia me decía que no debía que me hizo daño, mi corazón deseaba que lo hiciera ya, que no esperara más , pero finalmente cuando sus labios estaban a punto de tocar los míos, me aparté, mi conciencia había ganado, y la estaba agradecida, el se quedó quieto perplejo, preguntándose que había pasado, lo único que salió de mi boca fue :
-No puedo, es demasiado para mí-. me miró con preocupación, y antes de que saliera algún argumento de su boca me fui corriendo a mi habitación con mucha prisa. Nada más ver la puerta de mi habitación me alegré mucho, por fin poder descansar en paz, poder pensar en todo lo que me ha pasado ese día.
Cerré la puerta con una suavidad que hasta yo desconocía me sentía agradable, contenta con todo lo que me había ocurrido hoy, pero a la vez me sentía completamente perdida, no sé donde está la salida de este laberinto, mi cabeza. Empecé a ponerme el pijama para ya estar vestida para la cena, sin previo aviso alguien llamó a la puerta, me dirigía a ella con cautela, emoción, intriga; ¿Quién podría ser? ¿Arian o Jake? ¿o ninguno de los dos?, decidí averiguarlo por mí misma, abrí la puerta, una aire repentino entró en mi habitación dejándome helada, mi piel de gallina resaltaba por todo mi cuerpo, pero eso ahora no importaba.
Mi corazón latía más fuerte de lo normal, cuando conseguí abrir la puerta del todo, nada no había nadie, cómo si el viento hubiese golpeado a mi puerta por accidente. Bastante decepcionada fui cerrando la puerta poco a poco por si llegaba alguna sorpresa, a escasos centímetros de que el marco y la puerta se rozaran alguien me llamó, esa voz.. ¡Esa voz la reconocería en cualquier parte! ¡Es él! ¡Es él!,allí estaba Jake gritando mi nombre desde lo lejos mientras venía corriendo sin cesar hasta mi puerta.Mi sonrisa se podía ver a un Kilómetro de distancia, la intenté disimular antes de que Jake llegara, pero aún así se me notaba mi felicidad. Finalmente, después de una larga carrera llegó estaba agotado, cogía aire y lo soltaba tan fuerte que incluso así me gustaba.
-Uf.. creía que no llegaba-. ¿Qué no llegaba? pero si solo tenía después que llamar a la puerta.
-¿Qué no llegabas?, si después tendrías que llamar a la puerta solo-. Una risita salió de mi garganta, me puse nerviosa, había sonado fatal la risa.
-No, no es eso, es que sino no me atrevería a pedirte esto-. Cada vez me ponía más roja, pero para quitarle importancia preguntaba cosas obvias.
-¿Pedirme? ¿pedirme el qué?-. Pero conforme iba diciendo esto me sentía cada vez más estúpida, hasta un pez lo habría pillado.
-Bueno... si... esto...-.
-¿Si?-.Yo estaba colorada, pero Jake se ponía cada vez más nervioso, cualquiera diría que fuese tranquilo, mis labios mostraron una sonrisa hacia él para que no se pusiera nervioso, y para comunicarle de que no tenía prisa,y que le comprendía. Parece ser que mi gesto le armó de valor y me soltó todo de golpe.
-Que te quiero preguntar, si quieres ir conmigo al baile de fin de curso (4ºE.S.O)-. En ese momento mi piel entera se volvió de los colores del arcoiris, estaba super nerviosa, en mi rostro se mostró felicidad y bastante, sonreí de mejilla a mejilla como si invirtiera la vida en ello.
-Vale, esta bien-. Los dos sonreímos a la vez , como quitándonos un peso de encima pero de repente me miró de arriba abajo y..

Continuará

Capítulo 5


-Jake








                                                                                           -Arian







¿Qué hace aquí?.
-¿Qué haces aquí tan sola?-. Lo que me faltaba tener que explicar, me di la vuelta y.. es rubio con los ojos verdes, mide un poco más que yo, me quedé muda , por unos segundos pero rápidamente reaccioné.
-Nada disfrutar del paisaje-. sonreí forzadamente, no parecía muy creíble , pero quien sabe.
-¿Paisaje?,¿ me estas tomando el pelo?, ¿que admiras? lo único que hay aquí son estas vallas que nos rodean y no nos dejan tener una vida más normal, no soy tonto , se nota que has llorado, no te conozco pero tengo ojos.-. Boquiabierta,a sí me quedé, lo que decía es verdad , y por lo que veo no es tonto,.. se lo tendré que contar..
-Si estoy llorando, pero no te lo puedo contar.. -. El con total tranquilidad se dispone a hablar.
-Te entiendo, pero eres tan bella..., no quiero que por esta preciosa cara empiecen a deslizarse lágrimas otra vez-. Me empecé a sonrojar, de repente un aire vino y mi pelo se alboroto, rozando la cara de aquel chico , que en vez de apartárselo no se imutó, se limitó a dejar que lo acariciara por toda la cara como una sábana de seda, yo mientras tanto le miraba su pelo alborotándose delicadamente sobre su cabeza, y rozándose muchas veces con mi pelo, era un sueño, me quedé perpleja, ¿que me ocurría? esta misma sensación la tuve también con Arian, mientras seguía pensando en mis sentimientos, él me agarró la mano con suavidad y la besó. 
-¿Cómo te llamas?-. Con lo blanca que soy se me notó mucho que acababa de despertar de un mundo el cual solo yo conozco, me di cuenta de que me tenía agarrada de la mano, y que tenía como una especie de marca de labios, y caí en la cuenta de que me había besado la mano.Con los ojos como platos le respondí.
-Yo me llamo Almirian, ¿y tú? ¿y tú cómo te llamas?-. Estaba completamente intrigada, quería saber su nombre ya, para poderlo repetir en mi cabeza tantas veces quiera, y tener su imagen junto a aquel nombre.
-Yo me llamo Jake, encantado Almirian-.
-Lo mismo digo, Jake-. sentía que me derretía , me guiñó el ojo, y con un gesto se despidió. Me encontraba sola físicamente, pero mentalmente ya no me encontraba sola, su presencia y su olor se quedó conmigo, mi tristeza se fue nada más verlo, siento que me derrito cuando me imagino que esos ojos verdes me miran, pero.. ahora que lo pienso, también está Arian, pero me gusta más Jake, me hace caso, no se le va la vista con las demás, me halaga, es perfecto :$.
Lentamente me levanto de la roca, cuando estoy totalmente erguida me llevo la mano que me besó Jake a la boca y la froté con mucha delicadeza, no quería desperdiciar todo. Caminaba felizmente hacia mi habitación, por los pasillos alguien me llamaba pero le quitaba importancia, y seguía caminando. Alguien me agarra el brazo y me frena de golpe, nose quien es, me giró para que le mirase la cara, era Arian mi alegría se desplomó de golpe cuando me acordé porque lloraba , y me hundí otra vez en la tristeza.
-¿Por qué te fuiste llorando?-. Lo decía con preocupación en los ojos, pero eso ya no importaba, mi corazón ya estaba dañado, y sin tener ninguna expresión en la cara le miré, Arian se echó hacía atrás nunca me había visto esa expresión.
-Ya no importa, alguien ya me consoló-. Mi voz no tenía tono de nada, no sonaba a nada, Arian tenía cara de tristeza por la frase que solté, pero no me importó, yo ya sufrí, ahora le toca a él. De repente me agarró la cara..
Continuará  

Capítulo 4







(Rin, Rin, Rin), Por fin creía que la clase no terminaba nunca, antes de salir le dejé el boli encima de su mesa, pero de repente se da cuenta de que no sabe su nombre.
-Oye ahora que me doy cuenta, ¿Cómo te llamas?-. El sonreía traviesamente pero finalmente contestó.
-Arian , me llamo Arian-.
-Bonito nombre, pues gracias por el boli, Arian-. acabo de salir de la clase cuando una voz de chico que llama,me doy la vuelta y me encuentro con que es Arian.
-Espera, te acompaño a tu habitación-. Mis mejillas parecían arder en ese mismo instante, que vergüenza, y entonces recordé por un instante una frase que me dijo mi padre de pequeña: ''siempre que tu sonríes me haces la persona mas feliz del mundo porque no soporto ver en ese rostro una mueca triste o algo que se le asemeje , eres tan importante para mi y aunque yo no lo sea solo quiero verte brillar, he aprendido que cada persona en este planeta es como una estrella que brilla por eso quiero que tu seas la estrella mas brillante la que pueda sobresalir y ser hermosa por siempre..'' ¿por qué me ha venido esto? bueno da igual le quité importancia y le respondí.
-Pero, si a tu habitación supongo que estará al lado opuesto ¿no?-. Vi que se paró de golpe , se sonrojó un poquito , inevitablemente.
-N-no.. la he pedido al lado del tuyo, y soy tu nuevo compañero de al lado :$-. ¿¡¡¡Qué???!! no me lo puedo creer, lo que me faltaba... pero que le voy a hacer *suspiré*.
-Está bien vamos-. Sacó una media sonrisa y yo sentí que me derretía, intenté pensar en otra cosa pero no podía, seguía sintiendo su presencia a mi lado, y con cada paso nos rozamos más. Pero mi sueño perfecto  acabó terminando cuando una chica paso por nuestro lado, y a Arian se le iban a salir los ojos de las órbitas.
-Dicen que a veces un pequeño gesto de preocupación hacia el ser humano puede ser algo que haga muy feliz a alguien... ¿Sabes?-. Lo solté así de golpe, Arian volvió al mundo real, se quedó mirándome fijamente preguntándose que había hecho, pero yo sentía un fuerte dolor dentro de mí, y odio a la vez, no otra vez no pensaba yo , mientras me quedaba inmóvil cuando de mis ojos volvían a brotar lágrimas, lágrimas que creía olvidadas. Antes de que Arian me tocara para tranquilizarme o consolarme, fue cuando reaccioné, salí corriendo hacía el jardín, un jardín reluciente, parece que esta abierto al exterior, pero esta rodeado de vallas, para que no haya escapatoria.
Me senté en una roca rodeada de plantas, todavía lloraba,pero sentí una presencia detrás mía, creía que era Arian así que no me giré, pero de repente habla, es.. es.. un chico... ¿que hace aquí?

Continuará

Capítulo 3










Es un chico alto, delgado un poco musculoso, sus ojos son azules ,su pelo es negro, se me ha quedado mirando fijamente deslumbrado, por un momento mi corazón estaba latiendo más rápido de lo que debe, pero me controlé y conseguí que fuese a su ritmo, el mientras tanto seguía ahí mirándome perplejo, así que decidí yo dar el primer paso.
- Lo-lo siento-.Me salió la voz temblorosa no se que me pasaba.
-Si, tienes que mirar por donde vas...-. Oí su voz y era perfecta, pero que digo, moví rápidamente la cabeza , me acaba de decir que tengo la culpa, quién se a creído este..,aún con mi torpeza de la mañana me conseguí levantar sin consentir su roce con  mi piel. Estaba dispuesta a seguir mi camino pero algo me agarró del brazo echándome hacia atrás, pero que..
- Deberías agradecerme que te he recogido-.
-Gracias-. Conteste  malhumorada, pero no me soltaba.
-No me refiero a eso-. Me guiñó el ojo. Me puse roja al instante y bruscamente hice que me soltara.
-No me vuelvas a dirigir la palabra-. Me fui precipitadamente antes de que él pudiese contestar, no quería seguir hablándole, me miré el brazo, como suponía tengo un hematoma, suavemente me lo toco, un sentimiento de añoranza recorre mi cuerpo y rápidamente dejo de tocarlo. De repente alguien me llama desde lo lejos, alguien conocido, pude verla era Isabella corriendo como si fuese un examen de física y se dirigía a mí.
-¿Qué haces?¿A que vienen esas prisas?-. Casi no puede respirar coge aire y rápidamente me suelta de golpe.
-Que se rumorea que el chico nuevo se ha encontrado contigo por los pasillos y que habéis tenido una rara pelea-. No me lo puedo creer , me he quedado inmóvil , mi mundo se ha parado , ¿quién se ha enterado de aquello? ¿Quién lo ha ido contando?.
-¿Quién lo va divulgando?-.
-Él mismo-. Mi cuerpo no responde, ¿he oído lo que creo haber oído? , imposible ¿porque lo ha hecho? ¿que saca con esto?, lo habré oído  mal .
-¿Quién has dicho?-.
-Él mismo, he dicho que él mismo-. Se me ha quitado el hambre por completo, mis ojos me escuecen como si me hubiesen echado alcohol, mis lágrimas empezarán a brotar de mis ojos y no quiero que la gente me vea.
-No quiero desayunar.- Aguantando las lágrimas por completo, iba a hacer un mar en cuestión de segundos pero tengo que parecer normal.
-Vale, te veré en clase-. Me fui a paso ligero sentía que me moría por dentro , no se por qué.
Por fin, he llegado, me e tirado a la cama y me he puesto a llorar, creo que han pasado unas cuantas horas, he faltado a clase pero me da igual, no puedo con mi alma, me levanto poco a poco de mi cama, voy hacia el espejo del baño y allí estaba yo, que estoy haciendo conmigo, me pregunto cada vez más fuerte en mi mente, las lágrimas dejaron de salir, mi cara empezaba a coger su color normal, solo falta el pelo, abro el cajón y saco de el un peine, lentamente y mechón a mechón me lo peino, al terminar no parecía que haya llorado, miro el reloj y me doy cuenta de que puedo llegar a la última hora de clase, me pongo mis zapatos y antes de salir me quedo embobada con las vistas, salgo de mi habitación corriendo. Ya esta, estoy aquí en frente de mi clase, entro de golpe , y como yo esperaba estaban todavía en descanso, me aproximo a mi sitio y me doy cuenta que en el otro pupitre se encuentra alguien,¿¡¡¡qué???!! ¿que hace el aquí  ,miro de reojo otros pupitres haber si alguno estaba vacío pero nada, me tocaba sentarme con él. Mientras estoy buscando el estuche en mi cartera me doy cuenta de que me lo he dejado y que no tengo con que escribir, y que mi única opción era pedirle a él, me dí bruscamente con la mano en la cabeza para que se me fuera esa idea de la cabeza. Él me miró, se rió, me giré para mirarle , me guiñó el ojo.
- Muy mal Almirian, dejándote el estuche en tu habitación-.Gira la cabeza de un lado al otro con gesto de negación.
-Eso a ti no te incumbe, no te voy a pedir nada-.miré al frente, pero antes de girarme sonrió.
-Toma anda, aquí tienes un boli azul, tranquila esta vez no te pediré nada a cambio-. giré la cabeza para mirarle, le veo sonriéndome, con un boli en la mano, me lo ofreció y lo cogí, lo examine,y le dije gracias, se rió y se puso a lo suyo, me ha tranquilizado que esta vez no ha pedido nada a cambio.
Continuará

Capítulo 2



-Isabella




                                                                                                                           -Yo
Unos 9 años después ya me he acostumbrado a vivir aquí, ahora mido 1,59 m, mi pelo es liso color oro y largo hasta la cintura, mis ojos miel como el mar, he cambiado bastante, me sigo hablando con Alberto, y me encuentro a Rodrigo por los pasillos. He hecho bastantes amigas, pero la mejor una chica que conocí cuando llegué aquí con 6 años y que la ocurrió lo mismo, se llama Isabella, es un poco mas bajita que yo, su pelo es liso como la seda y negro como el carbón, le llega un poco menos que la cintura, y tiene los ojos negros hermosos . Isabella y yo ya tenemos 15 años y también hay chicos en este extraño lugar y es imposible escapar de aquí, ya lo he comprobado. Isabella se ha enamorado de uno que se  llama Pablo, uno alto y delgado , no muy diferente a los demás, y está saliendo con él no desde hace mucho.
Yo no estoy enamorada y tampoco estoy como para interesarme por los chicos, solo quiero ver a mi padre, ya que no me queda ningún recuerdo, no tenía nada de él cuando llegué, pero me avisaron de que podía llamar a mi padre y así hice, iban a ir a recoger alguna foto o algo así, le dijeron que yo no volvería, me pongo muchas veces al teléfono, le cuento todo lo que pasa y me escucha atentamente y me dice que me quiero, pero cuando se acaba la conversación yo quiero volver a llamarle. Esta misma tarde me han avisado de que ha llegado una foto en la que salgo yo y mi padre cuando tenía 6 años, he mirado la foto me vienen muchos recuerdos, acaricio la cara de mi padre con ternura, se me llenan por un segundo los ojos de lágrimas, un frío aire entra por la ventana y una pequeña lágrima cae sobre el rostro de aquel joven hombre casi borroso en mis recuerdos, fácilmente se puede borrar de mis pensamientos aunque no quiera, voy hacia la ventana, una rebanada de aire me choca en las mejillas y me alborota el pelo, un escalofrío recorre todo mi cuerpo, casi me decido a quedarme allí mirando las vistas y que el viento alborote mi pelo, pasando las horas, pero prefiero dormir para mañana no parecer un zombi, de mi boca sale una pequeña sonrisa y cierro la ventana. Me empiezo a acostar sobre aquellas finas y delicadas sábanas de mi cama , como si de nubes se tratasen tan suaves y esponjosas, el sueño me alcanzó pronto y me he dejado llevar.
El sol asoma por mi ventana, me pongo suavemente mis zapatos y me dedico a vestirme con torpeza, la mañana es horrorosa cuando es temprano, me tiro sobre la cama y espero un milagro. Después de estar tirada en la cama no se cuantos minutos me decido a salir de la habitación. Todo el mundo ya se dirige hacia el comedor con una rapidez sobrehumana, sin más fui esquivando a la gente como pude para poder llegar a una estrecha cola para el desayuno, no pude esquivar a alguien, me choqué bruscamente contra ella, me caí con tal fuerza que me hice daño en la muñeca al parar. Unos fuertes brazos me recogían del suelo, increíble...

Continuará. 

Capítulo 1







Yo era muy feliz y muy amable,me llamó Almirian. Un día entraron de golpe en mi casa unas personas que me cogieron y me llevaron, mi padre los quiso parar, pero le echaron un extraño artilugio que le hizo desmayarse. Me llevaron a un extraño y oscuro lugar, me ataron en una silla y me amordazaron(yo estaba inconsciente).
Cuando me pude despertar me di cuenta de que no podía moverme y que ello no era mi casa, vi una sombra acercarse a mi habitación y me hice la dormida, se oían los pasos cada vez más fuerte y más cerca, se paran de repente y aparece otra, le dice algo y de van a otra parte,me quedo más tranquila. Pasaron unos días y pude ver a mis raptores,:
-Ya veo que te has dado cuenta de que no estas en tu habitación- Dijo con una risa entre medias, era el más alto y también parecía que no se cuidaba muy bien. Tragué saliva y tenía mucho miedo, no sabia que iba a pasar. El otro chico que estaba presente me miró y con voz suave  dijo:
-Tranquila, no te vamos ha hacer nada,solo que.. Está será tu nueva casa- sonrió con una débil sonrisa, un chico agradable y comprensivo, pero resultaba incómodo.
Sorprendida de que tendría que vivir allí desde entonces y que solo tenía 6 años, respondí:
-No, ¡Yo no me quedaré aquí, mi padre me va a encontrar y os arrepentiréis de lo que habéis hecho!
El chico que estaba a mi lado se mostraba decepcionado, pero aún así se presentaron:
-Hola Almirian, yo me llamo Alberto- dijo con mucha simpatía.
-Dejemos nos de chácharas, yo me llamo Rodrigo, pero no te entusiasmes, ahora vendremos a por ti a llevarte a tu habitación.
Alberto miró a Rodrigo con cara enfadada por ser desagradable, pero en un abrir y cerrar de ojos me encontré sola otra vez en aquel cuarto. Estuve horas llorando, de repente oí la puerta y me sequé las lágrimas. Era Alberto, caminó hacia mí y se agachó, luego se acercó y me susurró al oído:
-Es hora de que te lleve a tu cuarto, seguro que te gustará- Se alejó me miró y sonrió, le devolví la sonrisa.
-Si, vamos - respondí con voz ronca.
Alberto me agarró de la mano y nos dirigumos al cuarto nuevo, me sorprendí había gente por todas partes, no estaba sola,de todas las edades, me quedé exhausta. Seguimos caminando hasta estar en frente de una puerta, la abrí y vi la habitación, me encantó, pero.. ¿Dónde se encontraría mi padre? me preguntaba.

Continuará